Galería


Dibujos y pinturas de Pedro Sacristán



El Velo de la Noche



En cada pintura he arrojado todas mis preguntas al universo: ¿Quién soy? ¿Qué soy? ¿Por qué estoy aquí? ¿Cuál es mi propósito? ¿Por qué soñamos? ¿Cuánto mide un pensamiento?
El dibujo, en cambio, me resulta una escritura exquisita, otra forma de poesía y un espejo de la verdad donde hallo respuestas en el silencio; el tiempo no significa nada en el espacio, la pintura así lo ha demostrado.




"El Velo de la Noche"
Óleo de Pedro Sacristán
1999.


Metamorfosis



La verdadera metamorfosis ocurrió el día en que me atreví a desafiar todo lo que conocía, a mis maestros, a mis terapeutas, al mundo entero.
Ser artista es uno de los máximos actos de rebelión y se paga con la vida.




"Metamorfosis"
Dibujo a lápiz de Pedro Sacristán
2002.


El Quijote



¿Será que existo cuando nadie me observa o solo estoy perdido dentro de las páginas de un libro en la biblioteca de la eternidad?




"El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha"
Dibujo a lápiz de Pedro Sacristán
2003.


Íncubo



La vida transcurre en este universo precario y hostil, ante la promesa de un paraíso con calles de oro y flores coloreadas con los matices sublimes del fuego, y otro paraíso, menos deseado, donde cuatro ríos confluyen y uno de ellos contiene las aguas del olvido, el paraíso de la no existencia, donde reinan aquellos que todo lo han perdido; más allá del caos y el eco antiguo del trueno, lagos de fuego, tierra ardiente y viento cortante por la eternidad.
El cuerpo es la región crepuscular del alma, cuyos cinco sentidos son las puertas y las ventanas a placeres indescriptibles pero también al dolor y la desesperación, a toda tentación, la carne es el lienzo de una cruel dicotomía.
El alma cae en tentación, el final es el mismo: el paraíso.
Rumor de alas sobrenaturales 
y la caída se prolonga hasta el infinito.




"Íncubo"
Óleo de Pedro Sacristán
2003.


El Secreto



El ángel susurró al oído de la gárgola: Mi corazón está roto.
Ella, por ser de piedra, supo guardar el secreto.




"Secreto"
Óleo de Pedro Sacristán
2004.


El Amor



Las rojas alas del amor, de carmín resplandeciente y tornasol carmesí, bajo diferentes luces.
El amor siempre se expresa con rojos en la paleta, granate, bermellón, escarlata...
como si fuera un joya que se desprende del cielo gris, una gota de vino rojo escapada 
del cáliz de un sueño lejano, una herida, una fractura en el tiempo
un vacío en el pensamiento que llena el alma.
Un beso que dibuja los contornos de la emoción para convertirse en pintura y en recuerdo absoluto.
Silencio y ausencia, sólo el color rojo permanece
como el sonido distante de un batir de alas en un cielo gris, en un abismo. El amor
es una herida que produce la belleza, la posibilidad y el deseo.
Al fin, es la locura que justifica los rojos de mi paleta.
Un dolor del que no se habla pero siempre se manifiesta en la pintura
como un secreto a grandes voces, voces rojas, bajo el eco de la luz.
Un sueño que se sueña despierto ante el caballete perfumado de trementina y aceite de linaza.
Un vuelo rojo en una tarde gris.




"Cupido disparando sus flechas al Mundo"
Óleo de Pedro Sacristán
2005.


Cocina de Bruja



La bruja - Decidme ¿qué es lo que desean señores?
Mefistófeles - Danos un vaso del más antiguo elixir, ese que sólo tu sabes por el arte de los años.
La bruja - Voy a ofreceros la copa llena, pero el hombre que le beba sin conocer no vivirá más de una hora.
Mefistófeles - Para mi amigo trae lo mejor de tu cocina, que bien le vendrá, traza tu círculo y sirve la copa.
...con extraños gestos la bruja ha trazado un círculo casi perfecto y en él coloca luego toda variedad de objetos nunca antes vistos, entretanto las ollas y los vasos chocan entre sí y de ellos se desprende una rara música. Los monos enloquecidos se amontonan para formar un atril viviente que sostiene un viejo y pesado libro de encantamentos; otros le sostienen las velas con las colas retorcidas y con una seña llama a Fausto para que se acerque.
Fausto - ¿Pero a qué viene toda esta farsa que me inspira horror?
Mefistófeles - ¡Más bien debería causarte risa! Bien es que la vieja haga su hechicería para que el elixir sea poderoso (Obliga a Fausto a entrar en el círculo y la bruja lee en voz alta.)

"Sabe, de uno se harán diez, tu riqueza está asegurada; de cinco y seis serán siete y ocho, tus deseos se cumplirán, aunque nueve sea solo uno y diez ninguno. Tal es el gran sentido de los libros de hechicería."

La bruja ha llenado la copa y la ofrece a Fausto, y cuando la lleva a sus labios escapa una sutil llama de fuego.
La bruja - ¡Buen provecho os haga el traguito!
Mefistófeles (a Fausto) - Luego te guiaré a las delicias de una digna ociosidad y pronto sabrás en la embriaguez de todo tu ser cuáles son los verdaderos placeres.

*Fragmento de Fausto - Goethe.




"Cocina de Bruja"
Dibujo a lápiz de Pedro Sacristán
2004.


Saturno devorando a sus Hijos



Muchos preferirían perder la vida antes que sus riquezas, el poder es una ilusión, nada permanece, el tiempo es el gran devorador.
¿A qué construir la propia felicidad sobre el dolor de otros?




"Saturno devorando a sus Hijos"
Dibujo a lápiz de Pedro Sacristán
2004.


Imago Draconis



La cruel bestia se encarnó de todos los miedos del hombre y surgió como una enfermedad en el sueño incómodo de la noche más oscura; primero era la duda, un recuerdo insignificante del hijo de un labrador, un gusano que se retuerce sobre el cadáver de un animal a un lado del camino, un olor insoportable, una centella que salta de la imaginación cuando la luna oculta su brillo detrás de una nube, un titubeo y el corazón se acelera al despertar por el mal sentimiento que deja un sueño absurdo, luego el trueno en la lejanía cuyo ruido aumenta hasta azotar los campos y las casas en una ensordecedora tormenta.
En las páginas de un pergamino el iluminador le ha dotado de garras con la aguda punta de su pincel y el amanuense describe con horror como la sombra de sus alas oscurece pueblos enteros a la luz del día, el miedo inexplicable va tomando forma y materia en las mentes del príncipe y el plebeyo, la máxima pesadilla se consigna en un bestiario medieval y ha cruzado el umbral de la verdad.

Un gran dragón en la balanza, el antagonista perfecto para un santo de la Leyenda Dorada; sus entrañas de fuego recubiertas por mil ennegrecidas escamas de rojos e irreales brillos, donde se han roto todas las armas y se quiebra la voluntad de los héroes.
En el libro de los libros, el demonio revela su forma de dragón e intenta devorar al Hijo de Dios, pero es enfrentado por los ángeles en el cielo y cae, arrastrando con su cola la tercera parte de las estrellas.
Donde hay un dragón hay un tesoro o algo digno de ser salvado y sólo un arma es capaz de herir su espantosa piel: la espada del espíritu.




"Un Dragón para San Jorge"
Dibujo a tinta de Pedro Sacristán
2005.


Sin título



Yo pensaba en una selva soñada de azul profundidad, de aromas antiguos y rocío en la vigilia, un frío especial, el de sutiles corrientes de aire bajo las alas. En esta hora pienso en ese vuelo azul, para mi alma es sencillo morar en todos los mundos.




"Sin título"
Acuarela de Pedro Sacristán
2005.


La Muerte



La muerte es la sombra infinita que proyecta la existencia, la ausencia llevada al éxtasis y la mejor amiga de la melancolía.




"Muerte y Ofrenda"
Dibujo a lápiz carbón de Pedro Sacristán
2008.


Constelación de Virgo



Te llevé a la sombra de mi corazón y en la oscura catedral de mis pensamientos confesé mil veces mi eterna pregunta.




"Constelación de Virgo"
Técnica mixta - dibujo de Pedro Sacristán
2008.



Fantasía Mexicana: Entre la Vida y la Muerte



En el silencio de la pintura, en violenta poesía llena de vida, caos y color, esta acuarela expresa la virtud de ser mexicano en presente, pasado y futuro, un ser ideal inmerso en una realidad que supera toda ficción.
¿Es el mexicano del siglo XXI menos fantástico que todo lo que se desprende de su imaginación, que todo aquello tan terrible pero también sublime y hermoso que lo ha formado, su propia historia, sus vivencias cotidianas y los mitos que permanecen como susurros debajo de la piel en el sueño y la vigilia?

En el corazón del universo donde convergen los cuatro rumbos, en una ciudad sobre otra ciudad y ésta que sueña sobre una laguna, dormida en el terremoto de su abrazo y sus pechos volcánicos, ahí habita el mexicano, un ser fantástico.
La espiral del tiempo se congela en el espacio para mostrarnos la sucesión del día y la noche, los dioses, glifos y templos, el choque de dos mundos hace 500 años, hace sólo un momento, tal es el milagro del arte.




"Fantasía Mexicana: Entre la Vida y la Muerte"
Acuarela de Pedro Sacristán
2011.


León de Judá



"Vi un ángel poderoso, que pregonaba a grandes voces: ¿Quién será digno de abrir el libro y soltar sus sellos? Y nadie podía, ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra, abrir el libro y verlo. Yo lloraba mucho, porque ninguno era hallado digno de abrirlo y verlo. Pero uno de los ancianos me dijo: No llores, mira que ha vencido el león de la tribu de Judá, la raíz de David, para abrir el libro y sus siete sellos" 
Ap 5, 2 - 5.




"León de Judá" (detalle)
Repujado en Metal de Pedro Sacristán
2012.



Camaleón idealizado





"Camaleón idealizado"
Acuarela de Pedro Sacristán
2011.



Unicornio



En el primer beso de su boca hallé un zafiro, misterioso, profundo, como la vida misma, como el tiempo, con todos los matices del cielo nocturno.
Mi boca era un abismo, la parte última de mi alma, donde arde un volcán y corren ríos de roca líquida.
El cielo de tu boca, la tierra viva de mi alma formaron un mundo nuevo.
Todo acto creador implica cataclismos, el choque de fuerzas indescriptibles, tu nombre es el universo entero que surge de mi boca; de nuestro primer beso nació un unicornio.




"Unicornio"
Dibujo a lápiz de Pedro Sacristán
2014.


Herencia


Un mar efímero, un pequeño mar, pero mar al fin.




"Herencia"
Dibujo a tinta de Pedro Sacristán
2015.




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2 comentarios:

  1. Excelentes trabajos has hecho, que Dios te bendiga, que sigas creciendo y mucho éxito.

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  2. Crecí leyendo historietas de mitologías y leyendas (y clásicos en versiones para niños, luego adolescentes y finalmente las obras completas) imaginar tantas cosas es fantástico, me encanta la pintura, me vuelvo loco visitando exposiciones, nada de eso me hace ni un critico de arte y menos un intelectual, pero , me atrevo a opinar que tus pinturas son eso, fantásticas,impresionantes, trasladan la imaginación (al menos la mía) a otros mundos; seria increíble poder ver todas tus pinturas montadas en la galería de algún museo. Saludos

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